domingo, 23 de mayo de 2021

Jugando a los vikingos

Llegamos al final de esta etapa del viaje. Para mí ha sido la fase que me resulta más familiar ya que uso la gamificación en clase, suelo usar narrativas para captar la atención de mis alumnos y Genially es una herramienta que también uso en el día a día en mi aula.

En el caso de la narrativa y la gamificación, no me han surgido ideas demasiado novedosas ya que anteriormente había hecho cursos dedicados específicamente a este aspecto; aunque puedo decir que he disfrutado muchísimo con ello ya que es un tema que me apasiona.

En cursos anteriores he usado técnicas de narración y gamificación en mi aula.

En uno de los casos el aula estaba decorada con la temática de Harry Potter. La narrativa que acompañó a los alumnos era que Voldemort había robado la magia en el colegio y los alumnos (muggles) tenían que convertirse en grandes magos para recuperar esa magia. Esta gamificación y narrativa se diseñó para todo el curso y cada unidad didáctica estaba planteada como un reto. Al finalizar la unidad los alumnos conseguían un hechizo nuevo. Cuando conseguían 6 hechizos aparecía su foto en "El profeta", que era un mural que teníamos en clase donde poníamos sus fotos vestidos de magos.

Otro curso la temática fue "Piratas del Caribe". Cada alumno diseñó su personaje y cada equipo pertenecía a un barco pirata diferente. También fue una gamificación anual. En este caso, al finalizar cada unidad y a través de una actividad cooperativa de toda la clase, los alumnos y alumnas se enfrentaban juntos a uno de los enemigos que aparecía en las películas. En esta actividad los alumnos se ayudaban unos a otros para conseguir vencer al enemigo.

En el caso de mi paisaje de aprendizaje la historia que le dará sentido irá en esta línea. Los alumnos son grumetes que intentan convertirse en piratas. Para ello tendrán que realizar un viaje a través de diferentes islas hasta llegar al kraken, que será su prueba final. Si consiguen vencerle se les otorgará su nombre pirata. 

Para gamificarlo lo que haré será lo siguiente:

- Al finalizar cada bloque del paisaje conseguirán una insignia que les permitirá mejorar su equipación: un mapa, una brújula y una espada muy especial.

- Al entregar cada tarea  conseguirán monedas de oro. La cantidad de monedas que reciban irá en función de su desempeño en esa actividad. Estas monedas las podrán canjear por entrenamientos con sus maestros piratas para ir subiendo de nivel. Podrán evolucionar de la siguiente forma:

. nivel 1: grumete

. nivel 2: marinero (300 monedas)

. nivel 3: corsario (600 monedas)

. nivel 4: bucanero (800 monedas)

Creo que la dinámica, narrativa y diseño de la gamificación puede ser motivante para mis alumnos. Si a esto le uno que la forma de trabajo que ofrecen los paisajes también es muy novedosa y atractiva por sí misma, es fácil que los alumnos se sientan implicados con las tareas desde el primer momento.

Cuando anteriormente he llevado a cabo gamificaciones en el aula, lo he hecho también con Genially. No conozco otras herramientas para hacerlo. Tampoco he investigado muchas más porque me parece que esta ofrece posibilidades infinitas. Desde hacer una gamificación chula hasta diseñar tu aula virtual o tus unidades didácticas. Yo, de hecho, la uso mucho en mi práctica diaria. Me parece que tiene muchas ventajas usarla ya que es muy intuitiva, puedes diseñar prácticamente cualquier cosa que se te ocurra y es el complemento perfecto para diseñar juegos, break outs o cualquier tipo de gamificación. Para los alumnos es super motivante ya que pueden interactuar con el contenido e incluso muchos de ellos se están animando a hacer pequeñas presentaciones de sus trabajos usándola.


Aquí dejo algunos ejemplos de cosas que he creado para mi clase:

                                                                                                                                                                  Por otro lado, otras herramientas que suelo usar mucho para crear mis insignias y mis cartas de recompensa son Hearthcards y Canva.                                                                                                                                                                                                También me gustaría destacar que; aunque la gamificación me parece una gran herramienta, muy motivante y que ofrece muchas posibilidades, hay que medir mucho cómo se dan las recompensas, cómo es nuestro grupo de alumnos y cómo se les presenta ya que si no se cuidan estos aspectos se puede convertir en un motivo de disputa en clase y ser fuente de algunos conflictos.                                                                                                                                                                      Por último, dejo aquí mi diseño de paisaje. Siguiendo las recomendaciones de mi tutora, cuando los alumnos lleguen al final del paisaje, recibirán unas coordenadas que les permitirán encontrar en clase un mensaje secreto con su nombre pirata.

¡Al abordaje!

 Bienvenidos a esta aventura pirata que os llevará a navegar por las misteriosas islas del Pacífico.

En esta unidad trabajaremos a través de un paisaje de aprendizaje. Espero que os guste y que os ayude a aprender un montón de cosas nuevas.

¡A por ello, navegantes!


domingo, 9 de mayo de 2021

Viajando a la Isla de la Evaluación

Continúo mi viaje por aguas desconocidas, pero que en cierta medida me recuerdan a otras por las que  he transitado.

Mi destino: la Isla de la Evaluación. 

En esta etapa de mi viaje he podido reflexionar sobre los aspectos más formales a la hora de programar: el currículo y la evaluación.

Mi paso por el curso me está haciendo recordar proyectos que he llevado a cabo en cursos anteriores. Hace un par de años llevamos a cabo un proyecto que llamamos "Miranda's Island" en el que los alumnos eran piratas que llegaban a una isla que escondía secretos y misterios. Esta isla contaba con distintos puntos a los que los alumnos podían viajar, cada uno al ritmo que quisiera y en el orden que quisiera. En cada uno de los puntos de la isla había actividades diferentes, cada una dedicada a un tipo de inteligencia (aprender una canción, bailar,  conocer la historia de personajes que habían pasadlo por allí, seguir coordenadas para encontrar un tesoro, clasificar animales que se encontraban en la isla...) Todos los viernes los alumnos viajaban a la isla e investigaban desde el área de Inglés. Nuestro objetivo era favorecer el aprendizaje utilizando inteligencias múltiples, que ellos eligiesen su itinerario, que fueran protagonistas de su viaje y que el inglés fuese la lengua que se utilizase en esas sesiones. El resultado era genial y deseaban con todas sus fuerzas que llegase cada viernes.

Pequeña explicación y fotos del proyecto Miranda's Island

Ahora, con la perspectiva del tiempo y lo que he ido viendo en el curso, creo que la idea era buena y estaba ahí "el germen" del aprendizaje a través de paisajes pero faltaba darle un poco de forma: cómo se iba a evaluar, la temporalización de las actividades... 

El haber completado esta parte me ha hecho ver qué cosas fallaban o qué cosas podría cambiar de aquella experiencia para enriquecerla y hacerla más útil, aunque en su momento logramos el objetivo que nos marcamos: que los alumnos usasen el inglés para comunicarse y que pusiesen en práctica contenidos trabajados en todas las áreas.

Una de las cosas que se podría mejorar de aquel proyecto es la evaluación. Si hubiésemos hecho hincapié en un abanico más amplio de estándares a evaluar, la experiencia habría sido más enriquecedora.

 Las posibilidades a la hora de evaluar además serían enormes ya que hay muchísimas herramientas que podríamos haber incluido y que encajan muy bien con el tipo de metodología que se emplea en los paisajes de aprendizaje:

- dianas de evaluación.

- co- evaluación entre compañeros (ya que trabajaban organizándose de forma libre como grupos, parejas...)

- escalas de evaluación con caritas de diferentes colores (para la autoevaluación).

- podríamos haber incluido rúbricas de cada una de las actividades.

- diarios de aprendizaje que recogiesen sus experiencias en la Isla o que respondiesen a enigmas y preguntas que les planteásemos relacionadas con los contenidos.

- usar "exit tickets" al finalizar la clase para que cada alumno escribiese algo nuevo que hubiese aprendido en esa sesión.

Todas estas herramientas son las que suelo usar yo en mi día a día en clase. De hecho una de las que más uso son los "exit tickets". Cada alumno tiene un ticket y al finalizar la clase lo completan contestando a la pregunta que lanzo (por ejemplo tres palabras nuevas que hayan aprendido en esa sesión, o una frase con la estructura gramatical que estemos dando...). Los recojo y después tengo una hoja por cada alumno donde pego sus tickets. Esto me permite ver su evolución a lo largo de la unidad.


En los paisajes se me ocurren principalmente tres herramientas que creo que funcionarían muy bien y que son las que incluiré en mi diseño:

1. Rúbricas: creo que es una herramienta de vital importancia. En primer lugar porque ofrece información completamente objetiva, no da lugar a muchas dudas. En segundo lugar porque se pueden exponer en clase y los alumnos, antes de comenzar la tarea, saben lo que se espera de ellos.

2. Autoevaluación: me parece indispensable que, además de recoger las actividades que haya llevado a cabo el alumno,  haya un momento para la reflexión sobre el propio aprendizaje. Que cada alumno se pare a pensar en qué ha aprendido, cómo lo ha aprendido y qué más le gustaría aprender. En mi paisaje lo incluiré como un diario de aprendizaje.

3. Portfolio: que recoja sus aprendizajes y sus sensaciones en relación a lo aprendido. Este portfolio puede ser desde una carpeta con sus actividades y reflexiones, que recoja la evolución a lo largo de la unidad, hasta algo más manipulativo. En mi caso harán una caja de herramientas del científico donde incluirán objetos o dibujos relacionados con la unidad (justificando su inclusión), vocabulario aprendido, qué les ha interesado más, qué más les gustaría aprender...


    

             


Cuando empezamos a aplicar metodologías más activas o un poquito diferentes, a veces, es un mundo ajustar los contenidos propios del currículo, surge el miedo de "a ver si no voy a cumplir con los contenidos marcados..." o incluso algún compañero pone en duda que cubras el currículo (tengo que decir que afortunadamente son los menos).

En este tramo del viaje ha sido genial ver cómo puedes encajar perfectamente los estándares de evaluación dentro del diseño del paisaje y de las actividades. Todo queda ajustado y justificado, sin necesidad de hacer clases meramente teóricas e implicando a los alumnos.

Con un paisaje se puede conseguir la tan ansiada evaluación continua, se pueden detectar en todo momento las necesidades que van surgiendo y da una visión mucho más personalizada del proceso de aprendizaje de cada alumno. Puedes saber el punto exacto en el que necesitan ayuda y qué tipo de ayuda les hace falta.

Cuando empecé el curso, una de mis mayores dudas era ¿cómo se va a poder evaluar todo esto? Me parecía un mundo, mucho "lío" con cada alumno haciendo una tarea diferente, cada tarea con una evaluación independiente... Una vez que he llegado a este punto del curso, no he llevado a cabo un paisaje de aprendizaje completo pero sí me he animado a hacer alguna sesión en mi aula proponiendo actividades que se ajustasen a diferentes estilos de aprendizaje y diferentes peldaños en la taxonomía. Mi sorpresa ha sido que los alumnos han estado totalmente entregados a las tareas, han disfrutado, han aprendido y para mi no ha sido complicado corregir y tener una visión mucho más rica de cada uno de ellos.

Seguimos avanzando en este recorrido, con la misma ilusión y entusiasmo del primer día, con las ideas mucho más claras y con unas perspectivas geniales.

sábado, 24 de abril de 2021

Soplan vientos de cambio...

Continúo con mi viaje vikingo con mi barco lleno de ilusión, ganas e ideas nuevas.

Estos últimos bloques me han adentrado en un mundo nuevo para mí: la matriz de paisajes.

Para mí eran términos de sobra conocidos la  teoría de las inteligencias múltiples de Gardner y la taxonomía de Bloom. Lo que ha sido una novedad es la cantidad de posibilidades que puede tener la combinación de estas dos herramientas.

En el bloque anterior trabajé más a conciencia con las inteligencias múltiples. Al empezar este nuevo bloque, la elaboración de la infografía sobre la taxonomía de Bloom me ha hecho profundizar más en ella y poder situar algunas de las actividades que realizo a diario en el aula.



Esta tarea me ha permitido hacer una reflexión de mi práctica diaria y ver qué les estoy pidiendo a mis alumnos. Una de las ideas que me ha surgido tras esta reflexión es que en mis clases a veces pido a los alumnos que realicen actividades de niveles superiores sin haber asentado bien las bases de niveles inferiores. En otros casos, me centro en actividades de un nivel inferior y no llego a que los alumnos profundicen en el tema. Esto hace que los alumnos que tienen un ritmo más lento de aprendizaje no sean capaces de llegar a ejecutar las tareas de niveles de orden superior  o que los alumnos que aprenden más rápido se aburran.

También me ha hecho generar ideas nuevas respecto a la manera de enfocar mis clases: si soy capaz de crear una matriz de paisajes para cada unidad puedo trabajar todos esos aspectos para llegar a todos los alumnos más fácilmente. Además estaría trabajando por competencias, no simplemente con contenidos (a veces tengo la sensación de que en la escuela seguimos centrándonos sólo en los contenidos y nos cuesta avanzar en este sentido). La creación de mi plantilla de actividades de actividades me ha hecho recapacitar sobre este aspecto y me ha parecido una actividad de lo más interesante, sobre todo al ver la cantidad de actividades variadas que podemos realizar para no quedarnos siempre en lo mismo.

Además, en mis clases intento integrar las diferentes inteligencias múltiples pero en general, me cuesta un poco diseñar las actividades, integrarlas en el día a día, poder utilizarlas todas para llegar a los alumnos... La idea de utilizar una matriz en la que aparezcan reflejadas todas las inteligencias y los diferentes niveles de la taxonomía me va a permitir ofrecer a mis alumnos muchas posibilidades y que cada uno elija la que más se adapte a sus necesidades o preferencias de aprendizaje. 

El hecho de estar realizando este curso usando un paisaje de aprendizaje me hace ver las ventajas que puede tener esta metodología desde el punto de vista de los alumnos. Me estoy sintiendo cómoda durante el aprendizaje porque puedo elegir los itinerarios que más se adaptan a mis preferencias, que me motivan más o  las actividades en las que me pueda sentir más cómoda. Esto hace que mi rendimiento sea mayor y mis ganas de continuar también. Me intereso más por los temas y no se me hace duro ponerme con ello, aunque sea al final del día que pesa ya el cansancio. Creo que esta puede ser la misma sensación que pueden tener mis alumnos si les presento y trabajamos de este modo las unidades.

Toda esta reflexión me ha hecho imaginarme cómo sería mi aula si trabajase en un entorno de aprendizaje basado en los niveles de pensamiento. Creo que sería viable crearlo, aunque conllevará tiempo y esfuerzo por mi parte ya que es un cambio grande. Pero también creo que puede ser un plus de motivación para los alumnos y además una buena forma de poder adaptarme y responder a la diversidad del aula. 

Cuando imagino a los niños de mi aula trabajando de esta forma imagino que, los alumnos que siempre han tenido más dificultades, van a poder trabajar de una forma más relaja, dedicando el tiempo necesario a la comprensión de los contenidos y sintiéndose seguros de lo que están haciendo. Por otro lado, los alumnos con mayores capacidades también podrán sentirse a gusto porque podrán profundizar más en aspectos que les interesen. Y finalmente los alumnos que tienen un rendimiento medio también encontrarán actividades acordes a sus necesidades. Además, al haber actividades variadas, cada uno puede encontrar las que más se adapten a su forma de aprender.

Visto así, todo parece de color rosa. Imagino que irán surgiendo otras complicaciones, pero de entrada los pros superan los contras.

Las posibilidades de esta herramienta creo que son muchísimas, como ya he señalado: adaptación y personalización del aprendizaje de una forma efectiva y real, motivación de los alumnos al encontrar actividades que involucren sus puntos fuertes, variedad de propuestas, ambiente relajado para el aprendizaje... 

Incluyo un vídeo muy interesante que creo que resume a la perfección cuáles son los puntos fuertes de esta metodología.



También me han surgido algunas dudas en cuanto a requerimientos para trabajar con los paisajes de aprendizaje. 

En un primer momento he pensado que una tablet o un dispositivo digital era imprescindible para interactuar con el paisaje y hacerlo atractivo para los alumnos. Luego he pensado varias ideas, ya que no siempre tenemos acceso a medio digitales. Una de ellas es crear un mural en clase con dicho paisaje en clase, en el que se puedan manipular los diferentes elementos, encontrar las tareas y los diferentes itinerarios.

Al final, es cuestión de echarle imaginación y ganas.

Como conclusión, creo que esta metodología puede ser muy valiosa, resolver muchas de las cuestiones que a mi personalmente me hacen sentir más incómoda en clase y ser muy motivante tanto para alumnos como para profesores (yo desde luego estoy deseando ponerla en práctica).

sábado, 17 de abril de 2021

¡Comienza la aventura!

 Hace no mucho me he embarcado en esta nueva aventura, con ganas, ilusión y entusiasmo por aprender cosas nuevas para darle una vuelta más a mis clases.

En esta primera parte del viaje abordamos el mundo de la personalización del aprendizaje y la inteligencia.

Respecto a la primera parte, la personalización, tengo que decir que me ha sorprendido este enfoque. Estaba acostumbrada a usar indistintamente los términos "individualización" y "personalización". Esta primera parte me ha ayudado a marcar esta diferencia y ser más consciente de la importancia de la motivación y los intereses de cada alumno en el desarrollo de todo su potencial de aprendizaje. Es algo que suelo tener en cuenta en mis clases, pero no siempre consigo llegar a todos los alumnos. Tengo ganas de ver cómo continúa el curso porque creo que por fin voy a dar con la "tecla" para poder mantener su motivación y sacar lo mejor de ellos mismos. 

Como parte de esta reflexión sobre la personalización incluí en Instagram una entrada.


La segunda parte de esta etapa abordaba el concepto de inteligencia y las inteligencias múltiples. Hay múltiples definiciones sobre la inteligencia pero si tuviese que definirla con mis propias palabras creo que sería el conjunto de capacidades, habilidades y motivaciones que una persona puede tener y que le permiten llevar a cabo nuevos aprendizajes.

A lo largo de mis estudios y mi carrera profesional la Teoría de las inteligencias múltiples de Gardner ha estado muy presente, pero pocas veces me he parado a analizar de forma tan exhaustiva las inteligencias predominantes tanto en mí misma como en otras personas. La actividad del Padlet con las inteligencias múltiples me ha resultado muy interesante, sobre todo porque he sido capaz de realizar asociaciones que ahora veo muy claras y que a priori no me lo parecían (por ejemplo, Rafa Nadal con la inteligencia intrapersonal).


Si me paro a pensar en los alumnos con los que comparto mi día a día, en la mayor parte de ellos puedo identificar claramente las inteligencias predominantes. Hay un grupo concreto en el que la inteligencia cinestésica es su punto fuerte y a los que las actividades de movimiento y manipulación de materiales les encanta. Otro grupo bastante numeroso tiene muy desarrollada la inteligencia musical y trabajan mejor con música o asociando contenidos a canciones. Por último, la gran mayoría cuenta con un potente desarrollo de la inteligencia naturalista: se sienten muy implicados con el cuidado del medioambiente, les gustan las actividades al aire libre y en contacto con la naturaleza, son capaces de establecer conexiones entre los diferentes ciclos que tienen lugar en la naturaleza y disfrutan clasificando animales que encuentran en el patio.

Creo que la identificación de estas inteligencias en cada uno de ellos está totalmente ligada a la personalización del aprendizaje, pero también es importante no perder de vista que estas inteligencias no funcionan como departamentos estancos en nuestro cerebro, si no que todos poseemos todas estas inteligencias y cuando llevamos a cabo una actividad hacemos uso de varias de ellas.

Basándonos en las inteligencias múltiples y en la taxonomía de Bloom podríamos hacer que todos los alumnos se sientan implicados en su propio proceso de aprendizaje, que todos estén motivados y además puedan trabajar a su ritmo. Esto puede llegar a cambiar incluso el clima de la clase, dejando a un lado los "agobios" y "miedos" que surgen en algunos alumnos cuando tienen que afrontar ciertos contenidos que les resultan complicados. Ganarían confianza en si mismos y autonomía en su aprendizaje.

Por otro lado, también me surgen mil preguntas que imagino tendrán su respuesta a lo largo del curso: ¿cómo voy a conseguir saber lo que está haciendo cada uno? ¿cómo voy a apoyar a cada alumno si están todos haciendo cosas diferentes? ¿supondrá un desgaste enorme como "profe" o por el contrario me facilitará la tarea al conocer más a mis alumnos?

En la escuela siempre hablamos de adaptarnos a cada alumno, de dar respuesta a cada uno de ellos, de saber cuáles son sus necesidades...Creo que en general sabemos cuáles son las necesidades de nuestros alumnos pero nos falta adaptarnos a ellas. No sé muy bien el motivo (falta de conocimientos, de tiempo, de motivación por parte del profesorado...) Lo que está claro, es que para que la escuela esté realmente adaptada a todos, los profesores debemos conocer a la perfección a nuestros alumnos y deberíamos diseñar actividades que sean motivantes para cada uno de ellos. Creo que el currículo excesivamente cerrado y poco flexible no favorece esa adaptación, pero aún así podemos hacer cosas:  trabajos por proyectos, enfoque cooperativo, trabajar por competencias... Si todo esto lo enfocamos desde la Teoría de las inteligencias múltiples y tenemos en consideración los diferentes niveles de la Taxonomía de Bloom conseguiríamos personalizar bastante el aprendizaje y aumentaría la motivación de los alumnos. Esto supondría que los alumnos no fuesen meros receptores de información, el aprendizaje no sería memorístico si no que sería significativo para ellos y "aprenderían a hacer". 

La escuela también debería ser más abierta para adaptarnos a todas las inteligencias. De  esta forma se enriquecería el proceso de aprendizaje y los productos de los alumnos también tendrían más repercusión social, lo que aumentaría su motivación.