sábado, 24 de abril de 2021

Soplan vientos de cambio...

Continúo con mi viaje vikingo con mi barco lleno de ilusión, ganas e ideas nuevas.

Estos últimos bloques me han adentrado en un mundo nuevo para mí: la matriz de paisajes.

Para mí eran términos de sobra conocidos la  teoría de las inteligencias múltiples de Gardner y la taxonomía de Bloom. Lo que ha sido una novedad es la cantidad de posibilidades que puede tener la combinación de estas dos herramientas.

En el bloque anterior trabajé más a conciencia con las inteligencias múltiples. Al empezar este nuevo bloque, la elaboración de la infografía sobre la taxonomía de Bloom me ha hecho profundizar más en ella y poder situar algunas de las actividades que realizo a diario en el aula.



Esta tarea me ha permitido hacer una reflexión de mi práctica diaria y ver qué les estoy pidiendo a mis alumnos. Una de las ideas que me ha surgido tras esta reflexión es que en mis clases a veces pido a los alumnos que realicen actividades de niveles superiores sin haber asentado bien las bases de niveles inferiores. En otros casos, me centro en actividades de un nivel inferior y no llego a que los alumnos profundicen en el tema. Esto hace que los alumnos que tienen un ritmo más lento de aprendizaje no sean capaces de llegar a ejecutar las tareas de niveles de orden superior  o que los alumnos que aprenden más rápido se aburran.

También me ha hecho generar ideas nuevas respecto a la manera de enfocar mis clases: si soy capaz de crear una matriz de paisajes para cada unidad puedo trabajar todos esos aspectos para llegar a todos los alumnos más fácilmente. Además estaría trabajando por competencias, no simplemente con contenidos (a veces tengo la sensación de que en la escuela seguimos centrándonos sólo en los contenidos y nos cuesta avanzar en este sentido). La creación de mi plantilla de actividades de actividades me ha hecho recapacitar sobre este aspecto y me ha parecido una actividad de lo más interesante, sobre todo al ver la cantidad de actividades variadas que podemos realizar para no quedarnos siempre en lo mismo.

Además, en mis clases intento integrar las diferentes inteligencias múltiples pero en general, me cuesta un poco diseñar las actividades, integrarlas en el día a día, poder utilizarlas todas para llegar a los alumnos... La idea de utilizar una matriz en la que aparezcan reflejadas todas las inteligencias y los diferentes niveles de la taxonomía me va a permitir ofrecer a mis alumnos muchas posibilidades y que cada uno elija la que más se adapte a sus necesidades o preferencias de aprendizaje. 

El hecho de estar realizando este curso usando un paisaje de aprendizaje me hace ver las ventajas que puede tener esta metodología desde el punto de vista de los alumnos. Me estoy sintiendo cómoda durante el aprendizaje porque puedo elegir los itinerarios que más se adaptan a mis preferencias, que me motivan más o  las actividades en las que me pueda sentir más cómoda. Esto hace que mi rendimiento sea mayor y mis ganas de continuar también. Me intereso más por los temas y no se me hace duro ponerme con ello, aunque sea al final del día que pesa ya el cansancio. Creo que esta puede ser la misma sensación que pueden tener mis alumnos si les presento y trabajamos de este modo las unidades.

Toda esta reflexión me ha hecho imaginarme cómo sería mi aula si trabajase en un entorno de aprendizaje basado en los niveles de pensamiento. Creo que sería viable crearlo, aunque conllevará tiempo y esfuerzo por mi parte ya que es un cambio grande. Pero también creo que puede ser un plus de motivación para los alumnos y además una buena forma de poder adaptarme y responder a la diversidad del aula. 

Cuando imagino a los niños de mi aula trabajando de esta forma imagino que, los alumnos que siempre han tenido más dificultades, van a poder trabajar de una forma más relaja, dedicando el tiempo necesario a la comprensión de los contenidos y sintiéndose seguros de lo que están haciendo. Por otro lado, los alumnos con mayores capacidades también podrán sentirse a gusto porque podrán profundizar más en aspectos que les interesen. Y finalmente los alumnos que tienen un rendimiento medio también encontrarán actividades acordes a sus necesidades. Además, al haber actividades variadas, cada uno puede encontrar las que más se adapten a su forma de aprender.

Visto así, todo parece de color rosa. Imagino que irán surgiendo otras complicaciones, pero de entrada los pros superan los contras.

Las posibilidades de esta herramienta creo que son muchísimas, como ya he señalado: adaptación y personalización del aprendizaje de una forma efectiva y real, motivación de los alumnos al encontrar actividades que involucren sus puntos fuertes, variedad de propuestas, ambiente relajado para el aprendizaje... 

Incluyo un vídeo muy interesante que creo que resume a la perfección cuáles son los puntos fuertes de esta metodología.



También me han surgido algunas dudas en cuanto a requerimientos para trabajar con los paisajes de aprendizaje. 

En un primer momento he pensado que una tablet o un dispositivo digital era imprescindible para interactuar con el paisaje y hacerlo atractivo para los alumnos. Luego he pensado varias ideas, ya que no siempre tenemos acceso a medio digitales. Una de ellas es crear un mural en clase con dicho paisaje en clase, en el que se puedan manipular los diferentes elementos, encontrar las tareas y los diferentes itinerarios.

Al final, es cuestión de echarle imaginación y ganas.

Como conclusión, creo que esta metodología puede ser muy valiosa, resolver muchas de las cuestiones que a mi personalmente me hacen sentir más incómoda en clase y ser muy motivante tanto para alumnos como para profesores (yo desde luego estoy deseando ponerla en práctica).

sábado, 17 de abril de 2021

¡Comienza la aventura!

 Hace no mucho me he embarcado en esta nueva aventura, con ganas, ilusión y entusiasmo por aprender cosas nuevas para darle una vuelta más a mis clases.

En esta primera parte del viaje abordamos el mundo de la personalización del aprendizaje y la inteligencia.

Respecto a la primera parte, la personalización, tengo que decir que me ha sorprendido este enfoque. Estaba acostumbrada a usar indistintamente los términos "individualización" y "personalización". Esta primera parte me ha ayudado a marcar esta diferencia y ser más consciente de la importancia de la motivación y los intereses de cada alumno en el desarrollo de todo su potencial de aprendizaje. Es algo que suelo tener en cuenta en mis clases, pero no siempre consigo llegar a todos los alumnos. Tengo ganas de ver cómo continúa el curso porque creo que por fin voy a dar con la "tecla" para poder mantener su motivación y sacar lo mejor de ellos mismos. 

Como parte de esta reflexión sobre la personalización incluí en Instagram una entrada.


La segunda parte de esta etapa abordaba el concepto de inteligencia y las inteligencias múltiples. Hay múltiples definiciones sobre la inteligencia pero si tuviese que definirla con mis propias palabras creo que sería el conjunto de capacidades, habilidades y motivaciones que una persona puede tener y que le permiten llevar a cabo nuevos aprendizajes.

A lo largo de mis estudios y mi carrera profesional la Teoría de las inteligencias múltiples de Gardner ha estado muy presente, pero pocas veces me he parado a analizar de forma tan exhaustiva las inteligencias predominantes tanto en mí misma como en otras personas. La actividad del Padlet con las inteligencias múltiples me ha resultado muy interesante, sobre todo porque he sido capaz de realizar asociaciones que ahora veo muy claras y que a priori no me lo parecían (por ejemplo, Rafa Nadal con la inteligencia intrapersonal).


Si me paro a pensar en los alumnos con los que comparto mi día a día, en la mayor parte de ellos puedo identificar claramente las inteligencias predominantes. Hay un grupo concreto en el que la inteligencia cinestésica es su punto fuerte y a los que las actividades de movimiento y manipulación de materiales les encanta. Otro grupo bastante numeroso tiene muy desarrollada la inteligencia musical y trabajan mejor con música o asociando contenidos a canciones. Por último, la gran mayoría cuenta con un potente desarrollo de la inteligencia naturalista: se sienten muy implicados con el cuidado del medioambiente, les gustan las actividades al aire libre y en contacto con la naturaleza, son capaces de establecer conexiones entre los diferentes ciclos que tienen lugar en la naturaleza y disfrutan clasificando animales que encuentran en el patio.

Creo que la identificación de estas inteligencias en cada uno de ellos está totalmente ligada a la personalización del aprendizaje, pero también es importante no perder de vista que estas inteligencias no funcionan como departamentos estancos en nuestro cerebro, si no que todos poseemos todas estas inteligencias y cuando llevamos a cabo una actividad hacemos uso de varias de ellas.

Basándonos en las inteligencias múltiples y en la taxonomía de Bloom podríamos hacer que todos los alumnos se sientan implicados en su propio proceso de aprendizaje, que todos estén motivados y además puedan trabajar a su ritmo. Esto puede llegar a cambiar incluso el clima de la clase, dejando a un lado los "agobios" y "miedos" que surgen en algunos alumnos cuando tienen que afrontar ciertos contenidos que les resultan complicados. Ganarían confianza en si mismos y autonomía en su aprendizaje.

Por otro lado, también me surgen mil preguntas que imagino tendrán su respuesta a lo largo del curso: ¿cómo voy a conseguir saber lo que está haciendo cada uno? ¿cómo voy a apoyar a cada alumno si están todos haciendo cosas diferentes? ¿supondrá un desgaste enorme como "profe" o por el contrario me facilitará la tarea al conocer más a mis alumnos?

En la escuela siempre hablamos de adaptarnos a cada alumno, de dar respuesta a cada uno de ellos, de saber cuáles son sus necesidades...Creo que en general sabemos cuáles son las necesidades de nuestros alumnos pero nos falta adaptarnos a ellas. No sé muy bien el motivo (falta de conocimientos, de tiempo, de motivación por parte del profesorado...) Lo que está claro, es que para que la escuela esté realmente adaptada a todos, los profesores debemos conocer a la perfección a nuestros alumnos y deberíamos diseñar actividades que sean motivantes para cada uno de ellos. Creo que el currículo excesivamente cerrado y poco flexible no favorece esa adaptación, pero aún así podemos hacer cosas:  trabajos por proyectos, enfoque cooperativo, trabajar por competencias... Si todo esto lo enfocamos desde la Teoría de las inteligencias múltiples y tenemos en consideración los diferentes niveles de la Taxonomía de Bloom conseguiríamos personalizar bastante el aprendizaje y aumentaría la motivación de los alumnos. Esto supondría que los alumnos no fuesen meros receptores de información, el aprendizaje no sería memorístico si no que sería significativo para ellos y "aprenderían a hacer". 

La escuela también debería ser más abierta para adaptarnos a todas las inteligencias. De  esta forma se enriquecería el proceso de aprendizaje y los productos de los alumnos también tendrían más repercusión social, lo que aumentaría su motivación.