Hace no mucho me he embarcado en esta nueva aventura, con ganas, ilusión y entusiasmo por aprender cosas nuevas para darle una vuelta más a mis clases.
En esta primera parte del viaje abordamos el mundo de la personalización del aprendizaje y la inteligencia.
Respecto a la primera parte, la personalización, tengo que decir que me ha sorprendido este enfoque. Estaba acostumbrada a usar indistintamente los términos "individualización" y "personalización". Esta primera parte me ha ayudado a marcar esta diferencia y ser más consciente de la importancia de la motivación y los intereses de cada alumno en el desarrollo de todo su potencial de aprendizaje. Es algo que suelo tener en cuenta en mis clases, pero no siempre consigo llegar a todos los alumnos. Tengo ganas de ver cómo continúa el curso porque creo que por fin voy a dar con la "tecla" para poder mantener su motivación y sacar lo mejor de ellos mismos.
Como parte de esta reflexión sobre la personalización incluí en Instagram una entrada.
La segunda parte de esta etapa abordaba el concepto de inteligencia y las inteligencias múltiples. Hay múltiples definiciones sobre la inteligencia pero si tuviese que definirla con mis propias palabras creo que sería el conjunto de capacidades, habilidades y motivaciones que una persona puede tener y que le permiten llevar a cabo nuevos aprendizajes.
A lo largo de mis estudios y mi carrera profesional la Teoría de las inteligencias múltiples de Gardner ha estado muy presente, pero pocas veces me he parado a analizar de forma tan exhaustiva las inteligencias predominantes tanto en mí misma como en otras personas. La actividad del Padlet con las inteligencias múltiples me ha resultado muy interesante, sobre todo porque he sido capaz de realizar asociaciones que ahora veo muy claras y que a priori no me lo parecían (por ejemplo, Rafa Nadal con la inteligencia intrapersonal).
Si me paro a pensar en los alumnos con los que comparto mi día a día, en la mayor parte de ellos puedo identificar claramente las inteligencias predominantes. Hay un grupo concreto en el que la inteligencia cinestésica es su punto fuerte y a los que las actividades de movimiento y manipulación de materiales les encanta. Otro grupo bastante numeroso tiene muy desarrollada la inteligencia musical y trabajan mejor con música o asociando contenidos a canciones. Por último, la gran mayoría cuenta con un potente desarrollo de la inteligencia naturalista: se sienten muy implicados con el cuidado del medioambiente, les gustan las actividades al aire libre y en contacto con la naturaleza, son capaces de establecer conexiones entre los diferentes ciclos que tienen lugar en la naturaleza y disfrutan clasificando animales que encuentran en el patio.
Creo que la identificación de estas inteligencias en cada uno de ellos está totalmente ligada a la personalización del aprendizaje, pero también es importante no perder de vista que estas inteligencias no funcionan como departamentos estancos en nuestro cerebro, si no que todos poseemos todas estas inteligencias y cuando llevamos a cabo una actividad hacemos uso de varias de ellas.
Basándonos en las inteligencias múltiples y en la taxonomía de Bloom podríamos hacer que todos los alumnos se sientan implicados en su propio proceso de aprendizaje, que todos estén motivados y además puedan trabajar a su ritmo. Esto puede llegar a cambiar incluso el clima de la clase, dejando a un lado los "agobios" y "miedos" que surgen en algunos alumnos cuando tienen que afrontar ciertos contenidos que les resultan complicados. Ganarían confianza en si mismos y autonomía en su aprendizaje.
Por otro lado, también me surgen mil preguntas que imagino tendrán su respuesta a lo largo del curso: ¿cómo voy a conseguir saber lo que está haciendo cada uno? ¿cómo voy a apoyar a cada alumno si están todos haciendo cosas diferentes? ¿supondrá un desgaste enorme como "profe" o por el contrario me facilitará la tarea al conocer más a mis alumnos?
En la escuela siempre hablamos de adaptarnos a cada alumno, de dar respuesta a cada uno de ellos, de saber cuáles son sus necesidades...Creo que en general sabemos cuáles son las necesidades de nuestros alumnos pero nos falta adaptarnos a ellas. No sé muy bien el motivo (falta de conocimientos, de tiempo, de motivación por parte del profesorado...) Lo que está claro, es que para que la escuela esté realmente adaptada a todos, los profesores debemos conocer a la perfección a nuestros alumnos y deberíamos diseñar actividades que sean motivantes para cada uno de ellos. Creo que el currículo excesivamente cerrado y poco flexible no favorece esa adaptación, pero aún así podemos hacer cosas: trabajos por proyectos, enfoque cooperativo, trabajar por competencias... Si todo esto lo enfocamos desde la Teoría de las inteligencias múltiples y tenemos en consideración los diferentes niveles de la Taxonomía de Bloom conseguiríamos personalizar bastante el aprendizaje y aumentaría la motivación de los alumnos. Esto supondría que los alumnos no fuesen meros receptores de información, el aprendizaje no sería memorístico si no que sería significativo para ellos y "aprenderían a hacer".
La escuela también debería ser más abierta para adaptarnos a todas las inteligencias. De esta forma se enriquecería el proceso de aprendizaje y los productos de los alumnos también tendrían más repercusión social, lo que aumentaría su motivación.


No hay comentarios:
Publicar un comentario